Somos un grupo de 6 estudiantes de terapia ocupacional de primer año de la
Universidad de Chile. Nuestra primera práctica integrada comenzó con el
objetivo de lograr una vinculación terapéutica con los usuarios pero
posteriormente el objetivo se centró además en desarrollar las habilidades
sociales del grupo de usuarios, según las necesidades del centro. Para esto desarrollamos
actividades de distinto tipo que cumplían el desarrollo de ciertas habilidades,
como motoras-praxis, sensorio-perceptuales, cognitivas, desarrollo de AVD
(actividades de la vida diaria) como vestimenta, higiene, entre otras. A medida
que realizamos las actividades fuimos observando el comportamiento y para hacer
un registro realizamos una tabla que muestra con una cruz cuando hay presencia
negativa de las características mencionadas (anexo).
De acuerdo a la Psicología evolutiva, en la primera infancia es posible
identificar algunas características propias de esta etapa, las cuales fueron
observadas en el grupo de niños con que se trabajó. Los niños a esta edad son
mucho más activos y osados, presentan un desarrollo acelerado en su motricidad gruesa
y fina, y la coordinación actúa en conjunto con la percepción, en especial
visual y auditiva, es decir, hay mayor coordinación entre los sentidos
posibilitando un mejor desarrollo del sistema nervioso central. También
adquieren una coordinación de los músculos gruesos, que ayuda a saltar, a
lanzar objetos, desplazarse de diversas maneras, entre otras cosas. Existe una
coordinación óculo-motor y de músculos finos, por tanto son capaces de realizar
actividades manuales con más precisión. A esta edad la motricidad fina los hace
más independientes de sus cuidadores, ya pueden realizar las AVDB (actividades
de la vida diaria básica). Respecto al desarrollo cognitivo, a esta edad los
niños comienzan a tener memoria, pero es limitada por su base de conocimientos
(los niños pueden recordar objetos sin verlos, aunque aún no puedan ocupar la
lógica sobre ellos). Además es muy común que el niño comience a utilizar
símbolos, a entretenerse en juegos imaginativos y simbólicos, pasa a ser un
juego paralelo y no solitario y por esto lo fundamental es desarrollar las
habilidades sociales.
También desarrolla la habilidad para diferenciar entre las palabras y cosas
que no están presentes. Se desarrolla el lenguaje, imágenes y juegos
imaginativos, así como muchas habilidades perceptuales y motoras. El
pensamiento es egocéntrico, irreversible carece del concepto de conservación,
para él es difícil ver las cosas desde el punto de vista de la otra persona. El
lenguaje en la primera infancia se hace más sofisticado, y pretende la
comunicación con los demás, también existe un lenguaje privado, donde el niño
habla en voz alta consigo mismo, lo que parece ayudarle a controlar sus
acciones (desaparece a los 9-10 años).
Dentro
de los aspectos en los cuales debíamos enfocarnos, se encuentra el observar
algunas características o patrones que se reflejan en los
niños, de modo de encontrar los motivos de ciertas conductas (violencia,
timidez, necesidad de atención, entre otras) y para que futuros profesionales
puedan trabajar en ellas, en beneficio de un buen desempeño ocupacional.
Queremos especificar que todos los rasgos fueron observados y que no
contamos con las herramientas básicas para evaluar en mayor
profundidad. A continuación se describirán entonces, los aspectos observados
que se destacan en algunos de los niños que participaron en las actividades
realizadas:
- Piero:
Se observa que tiene inseguridad de sus capacidades , pues en la
realización del juego “Sillita musical” , el usuario no quería participar
pues indica que “ nunca gana nada” y a pesar de eso, desarrollo
debidamente el juego ganando , por lo que mostró una expresión
satisfacción y lo que lo motivó. Podrían potenciar sus habilidades.
Además tiene rasgos un poco obsesivos con la estructura y orden y tiene
preferencia por los juegos individuales donde coloca toda su dedicación.
- Benjamín:
En reiteradas ocasiones, este niño presenta conductas no adecuadas a su edad
como levantar las poleras o bajarlas, agarrar el trasero y no sólo a una
integrante del grupo, sino a todas inclusive a la T.O. a cargo. Aunque
debemos mencionar que no presenta ningún tipo de conducta agresiva
o que entorpezca el desarrollo de las actividades, al contrario, es un
niño muy alegre y que anima a sus demás compañeros.
- Nadia:
Es una niña demasiado tímida, por lo cual debe ser asistida durante toda las
actividades, pues por sí misma no logra integrarse o dar una opinión; pero a
pesar de sus dificultades para interactuar está dispuesta a participar en todo
y se divierte.
- Byron: Desde la llegada al centro, se mostró como un niño con actitudes
agresivas y dominantes, se limitaba a participar en las actividades
propuestas (ya sea por encontrarlas “simples”).
- Lucian:
Es un niño que le cuesta recibir órdenes, tiene un alto poder
de convencimiento ya que si no se realizan las actividades como él las dispone
o no se hace lo que él quiere, realiza pataletas. En una oportunidad se le
determinó un símbolo y al no acceder a cambiarle el símbolo ya dado,
realizó una pataleta que duró toda la sesión, pero al no prestarle atención
decidió moverse, pegar patadas y aumentar la intensidad de estos
golpes a medida que aumentaba su frustración.
- Alan:
Perseverante, con claros problema de lenguaje lo cual lo lleva a tener
dificultad para comunicarse. Tiene mayor preferencia por jugar solo que con sus
pares.
- Almendra:
Posee un comprensión clara de todas las actividades a realizar. Aunque en un
principio parezca desinteresada luego de ver a los demás participando se
integra. Por otro lado, si está realizando actividades que son de su interés
las mantiene, aunque tenga deberes que realizar. Para que cumpla con lo que
debe hacer y no mantenga lo que es de su interés se le insiste en reiteradas
ocasiones.
- Hans:
Posee una muy buena participación en todas las actividades, se mantenía en ella
y propiciaba el respeto y la amabilidad entre los otros niños. Tiene muy buena
comunicación y atención y respeta turnos y tiene facilidad para la
expresión corporal y la motricidad.
- Juan Jesús: Es un niño egoísta,
el cual participa de la actividad solo si tiene la atención que desea. Es un
niño con mucha personalidad y no tiene problemas para expresar lo que siente.
- Ismael: En algunas sesiones no
quiso participar sin dar razones y mostró claros signos de agresividad, ya que
caminaba con un palo en su mano golpeando los sillones y murallas, esta
conducta puede ser una clara liberación de ira y frustración.
En general, los niños participaban bien en las actividades, pero su
permanencia en ellas exige una continua estimulación por parte de las personas
que dirigen la actividad. Además requieren un tipo de juego estructurado con
instrucciones y objetivos claros. Otro aspecto relevante observado es la
necesidad de reforzar diariamente sus habilidades sociales por las personas
adultas que comparten con ellos, como el respeto de turnos, la generosidad, el
compartir, el escuchar y el buen trato hacia sus pares.
Para
concluir, creemos que es fundamental que exista un(a) Terapeuta ocupacional en
el centro de manera permanente, ya que en Terapia Ocupacional es muy importante
el juego en un niño, ya que el juego contribuye al bienestar y su desarrollo
saludable. El juego es donde el niño tiene contacto con el mundo que lo rodea,
es su actividad favorita, por lo tanto su ocupación más significativa. La
percepción del juego como una pérdida de tiempo o una actividad frívola puede
que provoque que al niño no le guste jugar.
El terapeuta ocupacional debe evaluar el desarrollo socio-afectivo del
niño, y con ello evaluar la necesidad de la presencia de su cuidador durante la
intervención. En muchas ocasiones, esta sencilla apreciación del apego infantil
podrá explicar porque los niños tienden a calmarse en presencia de su cuidador,
explorar el medio y los juguetes con dedicación y aceptar la interacción con el
profesional de terapia ocupacional. Además puede determinar de qué manera
afectan en el comportamiento del niño, el factor ambiental, como por ejemplo la
influencia de sus padres y en segundo lugar; el factor biológico, y como es que
estos dos factores se interrelacionan en el comportamiento del niño. También
trabaja con ellos la motivación u orientación hacia nuevos objetivos que
se traducen a nuevas ocupaciones significativas en niños que hayan dejado de
realizar actividades por un cuadro depresivo o que posean problemas de
organización espacial, temporal y conciencia corporal que se pueden presentar
en trastornos de déficit atencional o hiperactividad.
Es importante agregar que la terapia ocupacional es primordial para una
prevención de diagnósticos e incrementar independencia en su desarrollo diario,
por lo tanto sirve para favorecer el desempeño
en el colegio, a la hora de jugar, su auto cuidado y su interacción con los
demás.